Anorexia nerviosa y bulimia

Se trata de enfermedades complejas, generalmente de origen adolescente, con una incidencia del 5% o superior y con un incremento significativo en los últimos años. Se da más en las mujeres, unas 10 veces más que en los hombres y se ha convertido en su tercera enfermedad crónica. En pocas palabras, la principal peculiaridad de la anorexia nerviosa es la evidente pérdida de peso autoinducida, que en pocos meses es igual o superior al 15%.

La bulimia nerviosa, por el contrario, es una deglución excesiva oculta, ligera y intensa, hasta llegar a sentirse totalmente llena y culposa; tras el llenado el paciente muestra un comportamiento compensatorio y por medio de laxantes (gomitos, purgativos, diuréticos, etc.) o mediante ejercicio físico intensivo. En general, a pesar de que estos y otros tipos principales son similares y se encuentran dentro de los Impedimentos al Comportamiento Alimentario, muchos de los enfermos anorésicos temen convertirse en bulímicos y muchos de ellos desearían convertirlos en anoréxicos.

Las consecuencias de estas enfermedades son muchas y muy importantes, entre ellas las metabólicas, cardiovasculares y musculoesqueléticas, y la depresión, la intención del suicidio (70% anoréxica y 90% en las bulímicas) y la sintomatología obsesiva (50%) a nivel psicológico. Como hemos dicho, se trata de enfermedades complejas en las que intervienen muchos factores, pero en resumen, y desde el punto de vista nutricional nos interesa que el 45% de las chicas anoréxicas presentan un exceso de peso ligero al comienzo de la pubertad, y además no les gusta su forma corporal, especialmente glúteos y faldas, y que el 10% ha tenido obsolescencia previa, porcentaje que sube entre el 40% y el 30% en los chicos y bulimales.

Factores preliminares (predisposición biológica espontánea, personalidad propia y familiar, etc.) entre las causas de las Molestias del Comportamiento Alimentario (E.P.E.). ), factores motivantes (hechos de la vida, actitud de riesgo de pérdida de peso,...) y factores mantenedores (hábitos de gran dependencia, orgullo ante el ayuno, etc.) podemos distinguirlos. La causa importante que podemos situar en estos tres bloques, que si se necesita la más importante, representaría un crecimiento dramático del P.R.V., es la MODA.

La moda genera y canaliza el deseo, el porqué y la obsesión de adelgazar, persiguiendo la industria de adelgazamiento. Basta con revisar cualquier revista social para darse cuenta de la intención y la fuerza de la moda y de esta industria. Una vez producida la enfermedad, los propios niños y niñas son los vectores o transmisores de esta moda de adelgazamiento, a veces muy proselitistas, en su cuadrilla, en el aula del instituto, etc. En general, estos propagandidistas no sufren la enfermedad en su totalidad, tienen el inconveniente de no enfermar totalmente pero confunden otros más débiles.

En este ámbito, las anoréxicas restrictivas no son muy contaminantes ya que no tienen una población ni efecto suficiente; son más peligrosas las que se convierten en bulímicas y, como hemos dicho, las chicas que sufren el inconveniente. Si nos fijamos en lo anterior, podemos tener en cuenta la importancia del control precoz de la obesidad, una vez cumplidos diez años (edad en la que crece la prevalencia de la obesidad y del sobrepeso), además de ser muy difícil, tenemos que tener mucho cuidado con los que tienen sobrepeso, para que no les demos un nuevo impulso al PMA. para caer en uno.

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