Pensamiento crítico durante la infodemia

Galarraga Aiestaran, Ana

Elhuyar Zientzia

Publicado en Berria el 4 de diciembre de 2020

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Así lo dice Agustín Arrieta Urtizberea en la entrevista realizada por la revista Elhuyar: «El pensamiento crítico es la capacidad de cuestionar nuestras creencias. Es incómodo porque requiere un esfuerzo. Lo más cómodo es alimentar constantemente tus creencias».

La situación actual exige un esfuerzo especial, ya que en la misma época se han mezclado el miedo a contagiarse, la incertidumbre respecto al futuro, el continuo flujo de informaciones y matorrales, los límites y las normas... ¿A quién creer?

Con el objetivo de contribuir a ello, Elhuyar ha publicado un decálogo de pensamiento crítico. Entre otras cosas, propone cuestionar las propias convicciones y las de quienes tienen cierta autoridad, hacer más de una hipótesis, tener cuidado con las falacias, basarse en el método científico, y distinguir entre faces news o matorrales en la inundación de información y actuar con responsabilidad.

Este exceso de información se conoce también como infodemia. La Organización Mundial de la Salud convirtió en primavera el término oficial y, además de advertir del peligro que comporta, ofreció consejos para reducir sus efectos nocivos. Entre estas conclusiones se citó el daño a la salud física y mental, el aumento de la estigmatización y la ruptura de actitudes contrarias a las normas.

Posteriormente, algunos gobiernos, entre ellos el español, han creado sistemas de control para evitar la difusión a través de los medios de comunicación de noticias que consideran falsas y dañinas. Sin embargo, este tipo de medidas suscitan grandes incertidumbres y, por el momento, no parece que hayan sido muy efectivas, ya que la emisión de este tipo de noticias no ha disminuido.

No ayuda mucho que algunas noticias procedentes del entorno científico-tecnológico estén más cerca de la propaganda que de los datos objetivos. La publicación (preprint), previa a su análisis por investigadores independientes, se ha convertido en una práctica habitual y, en los últimos tiempos, las noticias sobre vacunas del covid-19 han venido de la mano de las compañías farmacéuticas y a modo de notas de prensa antes de ser confirmadas por investigadores independientes, publicaciones científicas y organismos reguladores.

Son muchos los científicos que han criticado estas tendencias y se ha abierto un debate sobre cómo equilibrar los plazos que necesita la ciencia y la urgencia de responder a la situación de emergencia. Sería importante que la sociedad participe en este debate: qué investigar, con qué objetivos, para quién, cómo y qué contar, cuándo. Para ello, es imprescindible la transparencia y una sociedad empoderada, capaz de pensar críticamente, de preguntar.

Y es que, como ha recordado Arrieta, perder la objetividad y el respeto a los valores epistémicos es muy peligroso: es la puerta a la manipulación y al totalitarismo cuando viene de la mano del conformismo.

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