Cítricos: naranja, limón, mandarina y pomelo

Frescura, olor agradable y estos frutos de vivos colores son la fuente de vitamina C más abundante del invierno. La mayor oferta de hortalizas frescas en verano facilita la satisfacción de las necesidades humanas de vitamina C, mientras que en invierno las cítricas desempeñan esta función.

Estos frutos procedentes de los territorios asiáticos (India, sur de China, etc.) se adaptaron sin problemas a los climas templados y soleados del Mediterráneo. Gracias a ello hoy son tan conocidos entre nosotros.

En cuanto a su composición, el componente principal es el agua, con unos pocos hidratos de carbono simples (azúcares) y apenas grasas y proteínas. Como lo más importante es su cantidad de vitaminas y sales minerales, nos basaremos en ello.

Como ya se ha indicado, son ricos en vitamina C, lo que les permite actuar como protectores frente a enfermedades infecciosas (enfermedades respiratorias, bronquitis, neumonía, etc.). Crean defensas y anticuerpos contra virus y bacterias, reforzando el sistema inmunitario. Además, no se puede olvidar el papel antioxidante de la vitamina mencionada. Por ejemplo, los nitritos y nitratos contenidos en los alimentos ahumados, impiden que se convierta en nitrosaminas oxidantes, protegiendo así de ciertos tipos de cáncer. El ácido cítrico que les da nombre, junto con las vitaminas y flabonoides del grupo B, afecta al sistema nervioso, acelerando las funciones y reflejos del cerebro. Además, las sales minerales presentes en los cítricos (sodio, potasio, fósforo, magnesio, hierro y manganeso) además de formar el cuerpo, ayudan a eliminar las toxinas locales, limpiando el cuerpo. Por ello, contamos con estímulos para el deporte y todas las personas con actividad física intensa, ya que facilitan la recuperación de líquidos, disminuyen la sed y aumentan el rendimiento fisiológico. Los más conocidos son el limón, la naranja, la mandarina y el pomelo.

Limón: Por su acidez, es más fácil de tomar como acompañamiento de diversos platos que en su totalidad o como zumo mezclado con agua. Pero tiene muchos usos: por su olor, para hacer perfumes y medicamentos por sus componentes. El limón es antiséptico (anti-infecciones), secante y limpiador.

Naranja: Más dulce que el limón, ideal para comer en zumos y enteros. Hay quien opina que sería el mejor medicinal alimentario que la naturaleza ha puesto en nuestras manos.

Mandarina: Tiene más agua que el resto de cítricos. Para la correcta cata de su sabor tienen una gran influencia, la composición del terreno que se planta, la forma de cultivo y el proceso de recolección. Lo más destacable es el número de bromas que ayudan a florecer.

Pomelo: Este fruto se consume principalmente en forma de zumo. Es bastante ácido para los que no están acostumbrados a su sabor. Esta acidez produce bilis.

Para finalizar, recordar que al menos en invierno es conveniente incluir un cítrico en la dieta diaria.

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