El Marqués de Adán de Yarza nos cedió el patrimonio: plantación de pinos y comunidades de aves del País Vasco

A Mario Adán de Yarza Marqués no le gustó nada lo que escuchó aquella mañana de 1877: Desde Madrid se ordenó la disolución de la Diputación. Estas eran las consecuencias de la última guerra carlista y el joven abogado y político nacido en Bilbao 31 años antes quedó sin trabajo de un día para otro. Sin embargo, no parece que se preocupe demasiado y, al margen de los libros, las leyes y los escritos oficiales, vio la oportunidad de hacer lo que más le gustaba. A partir de ese día se dedicó totalmente a la agricultura y la silvicultura, conociendo diferentes lugares de Europa y América y analizando las técnicas agrícolas y replantaciones forestales que se empleaban en cada país. 400
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