"Antes se trabajaba desde una perspectiva biomédica, no se estudiaba el medio social"

Galarraga Aiestaran, Ana

Elhuyar Zientzia

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Ed. Andrea Cabezas González

Hay personas que tienen claro qué quieren aprender y en qué quieren trabajar desde pequeño; Andrea Cabezas Rodríguez, que no era de ellos: no imaginaba que estudiaría enfermería y, mucho menos, que sería investigador. Sin embargo, ha abordado las oportunidades que le han ido surgiendo en el camino y en la actualidad está realizando su tesis sobre las desigualdades de género en la salud mental.

Para ello, al finalizar el bachillerato decidió estudiar enfermería. “Siempre me gustaron la biología y la salud, y al final me decanté por la enfermería. Me gustaron mucho los estudios y antes de hacer la tesis tuve la oportunidad de trabajar en Osakidetza, y eso también me gustó mucho”, ha confesado.

En el segundo año de trabajo se inicia el Máster en Salud Pública, donde la desigualdad social se centra en la salud: “En los estudios de enfermería se menciona el tema, se menciona, pero en general se centra en el aspecto clínico. Esto está cambiando ahora, pero en mi época se trabajaba sobre todo con un enfoque biomédico, y no se estudiaba tanto el entorno social como cómo influyen los condicionantes sociales en la salud”.

Así, para el fin del máster decidió realizar un trabajo sobre el impacto de las desigualdades sociales en la salud de los niños. “Ahora en el equipo de investigación OPIK lo hice con mi compañera, Yolanda González Rábago. Por casualidad me propusieron hacer la tesis y, aunque no tenía intención de hacerlo, me pareció una opción atractiva. Al fin y al cabo, la práctica clínica siempre la tendré ahí, pero quizá nunca hubiera tenido más oportunidad de hacer una tesis. Así que avanzé”.

De hecho, pensaba investigar sobre el impacto de las desigualdades sociales en las personas mayores, pero no obtuvo financiación para ello. Por el contrario, salió adelante un proyecto de investigación de las desigualdades de género en salud mental, en el que surgió la oportunidad de actuar. Le pareció muy interesante, por lo que se mostró afirmativo y ahora va a realizar su tesis en este campo.

Trabajo en equipo enriquecedor

Al tratarse de un tema que se está trabajando en grupo, colabora con otros compañeros en la realización de la tesis, lo que satisface mucho: “Muchas veces se dice que hacer la tesis es muy solitario. Incluso los que están dentro de un grupo, trabajan muchas veces. Pero en nuestro caso no es así. Aunque cada uno tiene su tema, trabajamos conjuntamente. Además, somos multidisciplinares: hay sociólogos, hay algún médico… Por lo tanto, es muy enriquecedor y los resultados que se obtienen son más completos”.

Reconoce que cuando entró en la enfermería no imaginaba hasta qué punto los condicionantes sociales y las circunstancias vitales afectan a la salud. ¡Ni que fuera investigador! “Ahora estoy realmente satisfecho. Y nunca imaginé ser profesor, y ya me ha tocado dar algún seminario, y eso también me ha gustado”. Por lo tanto, querría seguir trabajando en ello.

Para finalizar, ha mencionado una característica de su equipo de trabajo: todos sus miembros, salvo uno, son mujeres. “Creo que esto influye en nuestra manera de trabajar. Por otro lado, es significativo que las mujeres se preocupen de este tipo de cuestiones”. Deja, por tanto, el tema de la reflexión.


 
Andrea Cabezas Rodríguez

Nace en Abanto-Zierbena en 1993. Tras graduarse en Enfermería, cursó el Máster en Salud Pública. Actualmente se está desarrollando una tesis doctoral sobre las desigualdades de género en salud mental, dentro del Grupo de Investigación sobre Condicionantes Sociales y Cambio Demográfico en la Salud (OPIK).

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