Por la superficie terrestre

Andonegi Beristain, Garazi

Elhuyar Zientziaren Komunikazioa

Varios grupos de la UPV/EHU investigan los procesos que se producen en la capa más profunda de la superficie terrestre y en la parte alta del manto. Para ello se analizan algunas rocas que estuvieron en el pasado a gran profundidad.

En la península Ibérica existen en pocos lugares rocas que han estado enterradas a más de 60-70 km de profundidad. Uno de estos lugares, conocido como complejo alóctono del noroeste, ha sido investigado por geólogos de la UPV.

Descubriendo el pasado de las rocas

En los trabajos de investigación de los geólogos es fundamental identificar y recoger las rocas adecuadas, ya que en la estructura de estas rocas se conserva la historia de su formación y, en este caso, de los procesos que se producen en la capa más profunda de la corteza terrestre.

Eclogita situada en Cabo Ortegal (Galicia), roca metamórfica de alta densidad formada por granates y clinkiroxenos. (Foto: J. I. Gil).

En primer lugar se realiza una cartografía o mapa geológico de la zona en la que se encuentran estas rocas, a la vez que se analiza su macroestructura, es decir, la disposición espacial de los elementos visibles a simple vista. Al mismo tiempo, se seleccionan las rocas más adecuadas para los estudios microscópicos. Para estos estudios se cortan las rocas y se pulen hasta convertirse en láminas delgadas transparentes de 30 micras de espesor. Con ellos se realizan estudios geocronológicos, paleomagnéticos o estudios geoquímicos de elementos e isótopos.

De hecho, la composición y relación de los minerales de estas rocas sirve para conocer las condiciones en las que se formaron las rocas; el análisis de las deformaciones permite conocer el comportamiento de las rocas en la parte más profunda de la superficie terrestre, y el estudio de los isótopos radiogénicos permite deducir la naturaleza de las rocas y cuándo se produjeron deformaciones y procesos de recristalización.

Otras muestras se utilizan para conocer el origen de las rocas, es decir, su origen en la corteza continental o oceánica o en el manto bajo la corteza terrestre.

Resultados

Los trabajos realizados por el equipo de investigación en las dos últimas décadas han dado resultados muy interesantes. Según estos resultados, las rocas de los complejos alóctonos del noroeste del Macizo Ibérico nacieron hace 450-500 millones de años. En algunos casos se formaron en forma de basaltos en el fondo del mar, que posteriormente fueron enterrados a más de 60 km de profundidad (proceso de subducción). Allí, las llamadas ecologitas se convirtieron en rocas muy densas.

Este proceso de subducción se debe probablemente a los movimientos de dos o más placas, que se cree que provocaron el cierre del antiguo océano o mar conocido como Rheiko. Esto ocurrió hace 380-400 millones de años.

Posteriormente, las eclogitas y otras rocas relacionadas con ellas afloraron en la forma que ahora conocemos, proceso que duró entre 20 y 30 millones de años. Este último retorno a la superficie terrestre se calcula que ocurrió hace 300 millones de años. Por tanto, han podido reconstruir una larga y compleja historia y, además, han conocido algunos de los procesos que se dan en la parte más profunda de la corteza terrestre, todavía hoy en día, difícilmente entendibles mediante la observación directa.

  • Título del proyectoOrigen y evolución tectónico-térmica de los complejos alóctonos del noroeste del macizo ibérico.
  • Objetivo Profundizar en el conocimiento de la evolución de la litosfera de la Tierra a través del análisis de los procesos orogénicos que tienen lugar en las zonas más profundas de la superficie terrestre.
  • Director I. Gil Ibarguchi, B. Ábalos Villaro.
  • Grupo de trabajo M. Monte Aranguren, P. Puelles Olarte, J. F. Santos Zalduegi, L. A. Ortega Cuesta, M. Carracedo Sánchez, A. Alonso Olazabal, L. Eguiluz Alarcón.
  • División Mineralogía – Departamento de Petrología y Geodinámica.
  • • Facultad de Ciencia y Tecnología
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