Antibióticos: ¿sí o no?

Agirre, Jabier

Medikua eta OEEko kidea

Cómo y cuándo tomar antibióticos

Seguro.

Los antibióticos se administran a cualquier edad y pueden administrarse así, incluso en los recién nacidos. Lo más importante es si realmente la administración de antibióticos es un precio. Como norma general, en las enfermedades producidas por los virus (y teniendo en cuenta que muchos de los catarros son víricos en niños) no deberían administrarse antibióticos, ya que en los virus no tienen ninguna eficacia.

Si el niño está sano y la sintomatología es ligera, los medicamentos se administrarán contra los síntomas (analgésicos contra el dolor, antitérmicos para bajar la fiebre, antitérmicos) porque las defensas naturales del niño son suficientes. Sólo cuando aparezcan complicaciones bacterianas (amigdalitis, otitis, bronquitis, ...) se recitarán antibióticos. Es imprescindible mantener la dosis adecuada como mínimo entre 7 y 10 días para eliminar el germen y evitar las recaídas. Nunca se deben retirar los antibióticos antes de tiempo, por ejemplo, porque la fiebre ha desaparecido.

Alexander Fleming es considerado el padre de los antibióticos, tras encontrar penicilina en 1928. Y desde entonces hasta ahora, la investigación biomédica sigue descubriendo nuevos antibióticos que van mejorando su eficacia y seguridad.

Con estos medicamentos se han evitado millones de muertes en todo el mundo (muchas de ellas por enfermedades que hoy en día nos parecen casi banales, como la gripe). Como muchos otros medicamentos, los antibióticos por sí mismos no son peligrosos, al menos si se toman bajo las indicaciones del médico.

Son tan utilizados que todo el mundo sabe por sus ventajas e inconvenientes los diferentes tópicos antibióticos. ¿Pero todos esos tópicos son verdad?

* Tomar antibióticos da mucha paliza

Respuesta: Falso

Esta convicción tan extendida no es nada cierta. Los antibióticos no malgastan ni debilitan las defensas del cuerpo, ya que la infección es la responsable de esas consecuencias. Algunos antibióticos que actúan sobre la médula ósea debilitarían muy pocos y determinados, pero actualmente no se utilizan.

* Algunas personas son alérgicas a los antibióticos

Respuesta: Cierto

Al igual que algunas personas con polen o lorauta, ácaros (polvorientos), leche y otras sustancias son alérgicas, los antibióticos, aunque no son nocivos en sí mismos, pueden producir reacciones alérgicas, siempre que el cuerpo esté en contacto con ellos.

Pero ser alérgico a un antibiótico no significa ser alérgico a otros. Del grupo de la penicilina (anoxicilinas, ampicilinas, etc.) Los antibióticos más frecuentes son las cefalosporinas.

Los síntomas de la respuesta alérgica pueden ser muy diferentes. Pueden ser ligeras (molestias gástricas, irritabilidad cutánea) pero también muy serias. Normalmente la alergia no aparece en el primer contacto con el antibiótico, sino en alguna infección posterior (una vez se repita la administración).

En cuanto esté tomando antibióticos y se detecte una reacción rara, hay que acudir al médico. Se desconoce que las alergias aparecen en la infancia con mayor frecuencia que en las personas adultas, ni viceversa.

* No interrumpir el tratamiento aunque desaparezcan los síntomas

Respuesta: Cierto

Es muy importante que las órdenes médicas se cumplan lo más estrictamente posible: el médico indicará el tiempo que deben tomarse, la interrupción de la medicación y la forma más adecuada de tomarla.

Un error que se comete con frecuencia es interrumpir el tratamiento cuando se aprecia una mejoría y desaparecen los síntomas (algunos o la mayoría) de la enfermedad.

* Deben tomarse como mínimo 5 días consecutivos

Respuesta: Cierto

O incluso durante más tiempo. Si el médico no prescribe más días de tratamiento, la regla general es tomar antibióticos entre ocho y diez días. En la mayoría de los casos que no son grabados, el tratamiento es capaz de superar la infección durante este periodo. ¿Por qué ese plazo?

  • Porque cuando se produce la infección bacteriana los gérmenes se multiplican rápidamente.
  • Porque el medicamento necesita un tiempo para llegar al foco de la infección. Y para inhibir y destruir un montón de bacterias que van creando ese foco, el antibiótico necesita unos días.

* También pueden dañar la flora intestinal

Respuesta: Cierto

Esto se debe principalmente a tratamientos prolongados y a la utilización de antibióticos muy resistentes. Infecciones frecuentes (bronquitis, urinarios, de garganta, etc.) no ocurre con las dosis de tratamiento. Pero en caso de aparición de vómitos o diarreas es conveniente consultar al médico.

* Son peligrosos por lo que no conviene tomarlos con frecuencia

Respuesta: Falso

Nunca son peligrosos si el médico las ha prescrito correctamente. Si uno mismo se recita, entonces sí, puede resultar peligroso. El primer riesgo de automedicación sería el fracaso terapéutico, es decir, no curar la enfermedad. Otro, que en caso de mal uso cubra alguna infección seria (por ejemplo, que una faringitis acabe con una complicación más grave, meningitis, etc.).

Por ello, nunca se deben tomar si el médico no lo ha prescrito, ya que es el médico el más adecuado para cada caso y la forma de hacerlo.

Por otra parte, es cierto que la toma de antibióticos es poco frecuente, ya que pueden aparecer resistencias y el antibiótico perdería su eficacia para curar la infección.

* Si se toman con frecuencia pierden eficacia

Respuesta: Cierto

Las bacterias son los microorganismos patógenos causantes de la infección y los antibióticos se utilizan en el caso de las bacterias.

Pero las bacterias tienen un mecanismo defensivo, llamado resistencia, para que los antibióticos no les atacen. Y cuanto más frecuente se ponga en contacto un mismo antibiótico con bacterias, más fácil será conocer el medicamento y pondrán en marcha su mecanismo de defensa para combatirlo, con lo que el antibiótico perderá efectividad.

Esta es otra de las razones por las que no se utilizan los antibióticos de cualquier manera. Es mejor consultar previamente al médico, que tendrá en cuenta todos estos factores.

* Los antibióticos son el mejor remedio contra el rayante

Respuesta: Falso

Normalmente la ronquera (enfriamiento) es producida por virus y los antibióticos sólo son efectivos en infecciones bacterianas. Ocurre lo mismo con la gripe. No obstante, a veces el médico puede prescribir antibióticos para prevenir o curar infecciones bacterianas que pueden acompañarse de gripe o catarros (faringitis, amigdalitis y otras complicaciones más serias).

* La mayoría de enfermedades invernales sin antibióticos

Respuesta: Cierto

En teoría es así. Como hemos visto, la mayoría de la gripe y la ronquera o enfriamiento son infecciones víricas, que sólo se curan, sin antibióticos. Hay que seguir algunos consejos o recomendaciones muy conocidos: cuidado con el frío, pasar en la cama si hace falta unos días, etc. Normalmente se administran antipiréticos y analgésicos para reducir la fiebre y aliviar el malestar.

* Los antibióticos son muy perjudiciales para el estómago

Respuesta: Falso

Un antibiótico administrado por vía oral no tiene por qué dañar el estómago, salvo que el paciente tenga problemas estomacales previos y se tome siguiendo las indicaciones del médico. Es muy posible que el antibiótico dañe a quien tiene una úlcera u otra enfermedad gástrica. Los antibióticos muy potentes pueden producir este tipo de molestias en tratamientos prolongados.

* Evitar la lactancia materna para evitar daños al feto

Respuesta: Falso

Si una mujer embarazada sufre una infección que no es tratada adecuadamente, ella está en peligro y el feto también. El ginecólogo es el especialista en estudiar cada caso y decidir el tratamiento más adecuado para curar la infección. La práctica ha demostrado que en la actualidad existen antibióticos que son eficaces y no teratógenos (especialmente del grupo de la penicilina y de las cefalosporinas), es decir, que curan la infección y no producen ningún tipo de malformación o defecto en el feto.

En las mujeres las micosis son más fáciles de detectar con antibióticos

Respuesta: Cierto

Cuando se administran antibióticos de amplio espectro (es decir, capaces de luchar contra un gran número de gérmenes) y se administran durante largos periodos de tiempo, en la flora vaginal se puede realizar una buena limpieza, con la consiguiente aparición de micosis, h.d. infección por hongos. Por lo tanto, si durante la toma de antibióticos una mujer presenta un estado de prisas y flujos elevados en sus genitales, conviene acudir al médico para cambiar de tratamiento.

Sólo el médico puede recibir órdenes antibióticas y la forma de administrarlas: por vía oral (pastillas, sobres, jarabes), glútea (supositorios) o intramuscular (inyecciones).

La eficacia curativa de la infección del antibiótico depende de factores como el antibiótico apropiado para la infección, la vía por la que se administra y las pautas de dosificación y la duración del tratamiento.

Este último punto es muy importante. Debe respetarse estrictamente el plazo prescrito por el médico. Por ejemplo, si dice que hay que tomarlo cada ocho horas. De todas formas, sin excesos: no pongas el despertador por ejemplo, porque tienes que tomarlo a media noche. Acércate a tu vida normal. No tienen por qué coincidir con las comidas y no es necesario tomar nada sólido junto con el medicamento cuando se deben tomar entre comidas (salvo indicación médica).

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