Detectan contaminantes químicos tóxicos en líquenes y musgos de Irati

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Ed. Miguel Ángel García CC-BY 2.0

Se han detectado contaminantes químicos tóxicos en líquenes y musgos de la selva de Irati. El estudio concluye que algunos de estos contaminantes proceden de núcleos urbanos cercanos, otros de quemas agrícolas y otros de la contaminación causada por pesticidas y aislantes eléctricos que fueron prohibidos hace años. La revista Atmospheric Pollution Research ha sido la encargada de publicar el estudio sobre este tema.

Investigadores de la Universidad del País Vasco, el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) y la Universidad de Navarra han utilizado como centinela o biomonitor una especie de licen Irati (Parmelia sulcata) y musgo (Hypnum cupressiforme) para determinar la contaminación orgánica en la atmósfera. Se han medido concentraciones significativas de compuestos orgánicos persistentes, pero han advertido de que no son superiores a las medidas en otros lugares similares.

Los compuestos orgánicos persistentes son tóxicos y en este estudio se han analizado tres tipos: Los PAH (hidrocarburos policíclicos aromáticos) son subproductos que se producen principalmente en los procesos de combustión; los PCB (policlorobifenilos) se utilizaban en aislamientos eléctricos y actualmente están prohibidos; y los OCP (pesticidas organoclorados) se utilizaban habitualmente en la agricultura y también están prohibidos en la actualidad.

Los resultados muestran que, en general, las concentraciones de PAH son notablemente superiores a las de los otros dos contaminantes. Según los investigadores, no se debe subestimar la contaminación atmosférica que se transporta a largas distancias, pero el estudio ha demostrado que las actividades urbanas y agrícolas que se han sucedido durante décadas en las cercanías de Irati influyen en la calidad del aire.

Según los investigadores, se puede pensar que parte de la contaminación procede y llega de zonas urbanas, pero en gran medida también es importante la influencia de la agricultura autóctona. En algunas zonas de la zona pirenaica se siguen haciendo quemas controladas, y los investigadores creen que de ahí vienen muchas PAH. Así, para reducir la presencia de PAH en la atmósfera de la selva de Irati, es necesario controlar las quemas que se realizan alrededor del bosque. Por otra parte, no se han eliminado los restos de pesticidas utilizados en la época (OCPs). En cuanto a los PCB, los investigadores sospechan que provienen de los aislantes eléctricos utilizados en el entorno del embalse de Irabia. Es posible que los PCB usados en su día hayan permanecido allí y todavía sean detectables.

Los investigadores han advertido de que, aunque las concentraciones no son muy altas, debido a su alta toxicidad, se trata de una cuestión a vigilar para que no haya problemas en el futuro. Y han reivindicado que este tipo de estudios sirvan sobre todo para afirmar que estos contaminantes tienen una gran capacidad para llegar a lugares muy lejanos de donde han nacido y acumularlos en lugares naturalmente limpios como Irati. De hecho, la Selva de Irati se considera un entorno limpio, ya que además del turismo no hay otra actividad humana que la ganadería y la agricultura sostenible. Es uno de los hayedo-abetales protegidos más amplios mejor conservados de Europa.

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