Futuros lanzadores espaciales

La organización NASA ha rechazado las formas de producción tradicionales y ha comenzado a ordenar los trabajos por encargo. La noticia ha sido especialmente interesante para las empresas estadounidenses que trabajan en el campo de la aeronáutica, a las que se ha puesto a su disposición un proyecto multimillonario.

Ya se está preparando un modelo de futuro que sustituya a los lanzadores espaciales utilizados en la actualidad, conocido como RLV. La colaboración entre NASA e industria se materializará en la promoción de nuevas tecnologías y se decidirá en 1999 si el proyecto puede prosperar.

Construir un RLV o un coche espacial reutilizable costará mucho. La Comisión de Defensa de NASA y EEUU podrá utilizar un presupuesto de 100 millones de dólares para crear el modelo X-33 que se utilizará para las pruebas este mismo año.

En el nuevo lanzador espacial hay una gran esperanza. El objetivo principal es reducir los costes de transporte y para ello se han establecido una serie de prerrequisitos. El nuevo lanzador podrá moverse sin conductor y, en caso de cumplir lo previsto, tendrá una capacidad de transporte aproximada de 2 toneladas.

La colaboración entre NASA y las empresas del sector no es una cuestión de esta mañana. En esta ocasión, sin embargo, se ha destacado que el encargo de crear prototipos ofrece nuevas oportunidades de trabajo. En cualquier caso, también hay miedo al nuevo reto. El coste de investigación y económico de la elaboración del proyecto, que dependerá de la decisión adoptada por los representantes del Congreso en 1999. Según los investigadores, puede ser un proyecto condenado a morir desde su fundación.

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