Una estrategia de protección sorprendente y eficaz

Sólo una temperatura de 47º. Eso es lo que la abeja japonesa Apis cerana japonica necesita para conquistar a su enemigo. Sin embargo, la obtención de esta temperatura por una sola abeja no es nada fácil, por lo que estos animales inteligentes trabajan en equipo.

El grupo de abejas representado en la figura presenta una temperatura de 47°. Las abejas suelen dar “bienvenida” caliente a la avispa que se acerca y difícilmente saldrá bien de ese abrazo.

Como se puede observar en la foto adjunta, se da la bienvenida a la avispa que se acerca a la colmena, ya que se sabe que la avispa Vespa mandarinia japonica no va a visitarla si la abeja no se dispone a agotar y a apoderarse de la colmena. Ante ello, las abejas reciben una orden de autoorganización. La formación de un grupo de abejas produce una temperatura de protección de 47º, por lo que están dispuestas a hacer frente a la avispa.

La avispa que queda atrapada en medio de este caluroso “abrazo” no es capaz de soportar la “hospitalidad” de las abejas y en diez minutos las abejas pueden celebrar la victoria. Así expuesto, se puede pensar que esta estrategia es muy eficaz para ahuyentar a los visitantes, pero hay que hacerlo con mucho cuidado. De hecho, la propia abeja difícilmente puede soportar más de 49º de temperatura, por lo que se debe atacar con una buena medición de fuerzas. El lector puede pensar que la diferencia de dos grados es frágil, pero las abejas japonesas nos han confirmado que en eso consiste la fuerza de supervivencia.

Babesleak
Eusko Jaurlaritzako Industria, Merkataritza eta Turismo Saila