Dureza de las redes de araña

Según han descubierto los científicos, la seda que utiliza la araña Nephila clavipes para hacer redes es más dura y elástica que la que los cetáceos devoran. Es más delgado que el pelo del hombre, pero más duro que el acero y más elástico que cualquier fibra de polímero. A la vista de ello, los científicos comienzan a analizar la secuencia de genes que codifican la seda para descubrir la estructura molecular de la telaraña y la forma de bobinar la red. De este modo, algunos de los productos que actualmente se fabrican con fibras sintéticas (ropa ignífuga, anti-ballenas, raquetas deportivas, diversos componentes de aviones, etc.) podrían realizarse con este nuevo material.

La seda de la araña está formada por largas moléculas de proteínas que forman regiones cristalinas asentadas en una red sin estructuras. Las regiones amorfas sin estructuras se alargan con facilidad, por lo que la seda es elástica. Por otra parte, las estructuras cristalinas se mantienen en hélices y pliegues, lo que confiere dureza a la telaraña. Las fibras sintéticas también presentan estructuras acristaladas, pero para su obtención es necesario que las cadenas de polímeros soporten altas temperaturas y presiones, además de utilizar disolventes orgánicos de elevada acidez.

Según los científicos Vollrath y Knight de la Universidad de Oxford, las arañas utilizan un lubricante líquido cristalino para empezar a bobinar la red. Alrededor del 50% de este lubricante está formado por proteínas de seda. En la industria, por el contrario, es imposible producir soluciones tan concentradas que son demasiado viscosas.

Babesleak
Eusko Jaurlaritzako Industria, Merkataritza eta Turismo Saila