Parto por cesárea

Cuando a una mujer se le dice que hay que realizar una cesárea, siente una gran ansiedad y miedo. A medida que pasa el tiempo lo acepta y luego le espera, porque la cesárea ha hecho el embarazo más tranquilo y esperanzador. Pero vamos a ver algunas de las características de esta técnica: qué es, de dónde viene su nombre, en qué situación se encuentra hoy en día, por qué y cómo se hace y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.

¿Qué es?

Se llama cesárea a la expulsión del niño por corte en vientre y útero.

¿De dónde viene su nombre?

El nombre de este corte que se realiza actualmente a miles de mujeres, según la leyenda, desde “Julio César” (100-44 a.C.) viene porque nació así. Julia, la madre de Julio, vivió muchos años después de la cesárea, y esta hipótesis es increíble. El origen del nombre puede ser el concepto latino “lex caesarea”. “Caedere” se ha “cortado” en euskera, y era el nombre de la ley que imponía a la madre el corte para salvar a su bebé de morir en las últimas semanas del embarazo.

¿En qué situación se encuentra actualmente?

Hace cien años la cesárea significaba matar a su madre. Incluso después de la Segunda Guerra Mundial, antes de utilizar antibióticos, muchas madres mueren por infecciones abdominales e infecciones de sangre.

En la actualidad, la cesárea es un corte exitoso, ya que:

  1. No tiene mayor riesgo que el parto de baja.
  2. Es rápido.
  3. Si la madre desea ver el parto, puede utilizar anestesia local.
  4. Se puede repetir tres o cuatro veces.
  5. Cuando son gemelos o trillizos es un éxito.

La cesárea no perjudica al niño y sólo puede provocar asfixia en situaciones muy graves.

¿Por qué se hace?

Tras investigaciones exhaustivas durante el embarazo, o cuando el parto de baja sea excesivamente complejo, se puede optar por la cesárea. Algunas de las razones por las que se recomienda la cesárea durante el embarazo pueden ser:

  1. La pelvis materna es demasiado estrecha con la cabeza del niño.
  2. Por placenta desarrollada a la salida del útero, sangrado en el último momento del embarazo.
  3. Incompatibilidad de los grupos sanguíneos Rh de la madre y el niño (siendo diferentes los grupos sanguíneos de la madre y el padre, pueden ser diferentes a los de la madre y el del niño).
  4. Sustituir la cabeza de los niños en la posición de embarazo por el trasero, en mujeres de más de treinta años (especialmente en el primer parto).
  5. Por defunción en un parto de baja anterior.

Algunas causas de un parto excesivamente complejo son:

  1. Riesgo de infarto en el niño.
  2. Extensión insuficiente del cuello del útero.

En los partos largos y estériles de baja, la cesárea es una solución beneficiosa para la madre. Además, la transformación del complejo parto de baja en cesárea no tiene por qué suponer un mayor riesgo para el cesárea previamente organizada.

¿Dónde, quién y cómo se hace?

La cesárea, por supuesto, debe realizarse en el hospital, ya que cuenta con una caja de sangre y profesionales adecuados: un obstetra que decida y desarrolle la técnica, un anestesiólogo encargado de la anestesia y de la recuperación de la madre y el bebé, y un neumólogo que se hará cargo del recién nacido.

Sobre la técnica se puede decir que la mayoría de las mujeres prefieren la anestesia general. Por otra parte, el corte puede ser de dos tipos: el clásico y el transversal. En el clásico el vientre se corta a lo largo y el utero a lo largo. Esta técnica se utiliza cuando la placenta se ha desarrollado a la salida del útero y el niño está atravesado. Las desventajas de esta técnica son que al cortar más vasos de sangre, la sangre fluye un poco más y la cicatriz que se forma es más débil que en la transversal.

En la técnica transversal, en la parte inferior del vientre se corta transversalmente y en la parte inferior anterior del útero, según la situación, de forma transversal o longitudinal. Con esta técnica se obtienen resultados más estéticos y al tener menos tensión la cicatriz, disminuye el dolor.

Con una técnica u otra se corta el útero y se corta la bolsa de agua. A continuación, con un aspirador se aspira el líquido amniótico y con otro aspirador se limpian los mocos de la boca y nariz del niño para que respire lo más rápidamente posible. Como colofón al momento más importante y variado de la cesárea, las manos del cirujano, con buen movimiento, expulsan la cabeza, los hombros y el cuerpo del niño. Al respirar, la piel del niño adquiere un color rosa sano.

Los músculos y vasos sanguíneos del utero garantizan una correcta cicatrización del corte. Por ello, aunque la firmeza muscular es mayor que la de la cicatriz, a una misma mujer se le pueden hacer tres o cuatro cesáreas. Así como realizar un parto de baja con gran probabilidad de éxito tras una cesárea. Por otra parte, cuando en una misma mujer se repiten cesáreas, los cortes finales se realizan sobre la cicatriz anterior.

Por último, indicaremos que la respuesta de la madre tras la cesárea es similar a la que tendría en el parto de baja.

La cesárea es otro desarrollo de la medicina al servicio de la humanidad y la vida.

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