Técnica cardiaca más segura

Atxotegi Alegria, Uhaina

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El servicio de cirugía cardiaca de la Policlínica San José de Vitoria-Gasteiz ha probado una nueva técnica para hacer las operaciones de Aorta más seguras. La prueba se realiza con un paciente que tenía un aneurisma en forma de saco de arco aórtico. Esta enfermedad produce un engrosamiento continuo de la pared aórtica debido a la presión sanguínea y puede ser muy peligrosa.

Al bajar la temperatura corporal a 15 grados, el médico puede trabajar con más seguridad.

No es fácil realizar operaciones sobre la arteria Aorta. En estas operaciones es necesario que el paciente hiberne a 15ºC para mantener parado el corazón y la circulación. Pero la aorta es la arteria principal que sale del corazón y el origen de todas las arterias del sistema circulatorio. Por lo tanto, durante la intervención se debe realizar una recirculación de la sangre, especialmente para asegurar que llegue al cerebro para evitar la muerte del paciente.

En la actualidad, a través de un tubo, la sangre es conducida al cerebro por la arteria femoral de la pierna, llamada técnica perfusión, y los cirujanos sólo disponen de media hora para la intervención. La técnica utilizada en Policlínica San José de Vitoria-Gasteiz ha conseguido aumentar la seguridad y duplicar el tiempo de intervención. Esto permite evitar lesiones cerebrales y efectos neurológicos.

En Policlínica San José se ha utilizado una arteria axilar para conducir la sangre al cerebro. Esta arteria está asociada a la arteria carotida que suministra sangre a la cabeza, por lo que la sangre llega al cerebro por las vías habituales. Ese es el principal avance.

La técnica paso a paso

La intervención de un aneurisma aórtico requiere primero un enfriamiento del paciente, una hipotermia profunda. El cuerpo se enfría hasta los 15 grados para detener la circulación sanguínea, la respiración y la actividad del cerebro, y no dañar al resto de los órganos ni al propio cerebro. Este proceso dura 35 minutos.

En este proceso de refrigeración se utiliza un oxigenante que hace pasar la sangre por un circuito externo al cuerpo para realizar el intercambio de calor. Al mismo tiempo, el cerebro del paciente se protege del hielo.

El médico desvía la sangre del paciente por los conductos por los que circula de forma natural, con el fin de reducir los riesgos de la intervención.

La novedad ha sido la aplicación de un sistema de perfusión selectiva cerebral cuando el paciente se ha enfriado, se ha detenido el corazón, la circulación, el cerebro y la respiración. Este sistema envía la sangre al cerebro a través de un tubo que se coloca en la arteria axilar, con el resto de la circulación sanguínea detenida.

Una vez comprobado que el enfermo hiberna y llega sangre al cerebro, comienza la operación. En este caso, los cirujanos han retirado la parte enferma de la aorta y han colocado una prótesis sintética para realizar las funciones de una nueva aorta. Este proceso dura una hora.

Tras la colocación de la prótesis se recupera toda la circulación sanguínea y se activa el sistema de calentamiento corporal (este proceso dura 50 minutos). Por último, cuando se considera adecuado el funcionamiento del corazón, se eliminan todos los tubos, el circuito de perfusión, etc. y se da por finalizada la operación.

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Riesgos del proceso

La hipotermia profunda tiene peligro. Por ejemplo, puede causar lesiones neurológicas. Puede retrasar lesiones neurológicas pero no es capaz de predecirlas con precisión.

En base a las experiencias clínicas, los investigadores afirman que a 15ºC el corazón puede quedar completamente durante 30 minutos sin problemas neurológicos. El paciente es capaz de permanecer 45 minutos en esta situación. Sin embargo, pasado este tiempo, el riesgo de problemas neurológicos es mayor y normalmente los médicos no se arriesgan.

Si la operación tardase necesariamente más de 40 minutos, debido a que el trabajo del cirujano es más prolongado, habría que utilizar otros métodos de protección cerebral. En la actualidad, la perfusión selectiva cerebral sería el método más eficaz y seguro para que el cerebro no sufra ninguna lesión.

Además de los riesgos neurológicos, tratar de enfriar el cuerpo humano puede dañar otros órganos como los riñones y los pulmones. Además, puede producirse la coagulación de la sangre.


Hipotermia profunda

El objetivo principal de la hipotermia profunda (estado de hibernación) es frenar el corazón y la circulación del paciente para que el cirujano pueda utilizar técnicas especiales. La hipotermia reduce todas las reacciones bioquímicas y la actividad metabólica. De esta forma se reduce el consumo de oxígeno y el metabolismo basal, siempre protegiendo el cerebro y los órganos vitales.

Para alcanzar la profundidad de hipotermia, la sangre pasa por un circuito externo al cuerpo. Este circuito, similar a una bomba centrífuga, cumple la misma función que un pulmón y permite el intercambio de calor para enfriar la sangre del paciente. Una vez finalizada la operación a realizar, se utiliza el mismo método para pasar el corazón de frío a calor, es decir, se utiliza el mismo circuito.

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