Cables asesinos

Águilas, buitres, cigüeñas, etc. mueren diariamente por cables eléctricos. Los números que nos llegan de diferentes lugares indican que la situación es grave.

Según datos proporcionados por la Sociedad Española de Ornitología, en los municipios madrileños de El Escorial y San Martín de Valdeiglesias en los últimos tres años han muerto 16 águilas solares por cables eléctricos. Dado que en la actualidad sólo hay 13 parejas de esta especie en esta zona, la especie se encuentra en peligro.

Según la citada Sociedad, el 75% de los 105 millones de euros necesarios para el cambio de línea eléctrica en la Comunidad de Madrid provienen de la Unión Europea y el 25% restante será aportado por ICONA y la Agencia de Medio Ambiente. Hasta la fecha sólo se han realizado 100 de los setecientos pendientes.

Sin embargo, lo ocurrido en Madrid es más frecuente en otros lugares del estado español. En la estremadura, por ejemplo, el año pasado murieron un águila solar, 12 águilas Bonelli, 16 águilas negras, 14 alimoches negros, 33 vasollos, 2 cigüeñas negras y 104 cigüeñas blancas.

La causa de muerte, en general, no es la colisión, sino la colocación sobre los cables. Por ello, las organizaciones ecologistas están realizando diferentes peticiones, entre las que destacan la introducción de todos los cables en el subsuelo y la colocación de aislamientos adecuados. Por supuesto, la primera solución, más cara que la segunda, pero al mismo tiempo más adecuada, está generando graves controversias entre las administraciones y los ecologistas.

Babesleak
Eusko Jaurlaritzako Industria, Merkataritza eta Turismo Saila